Una r-Evolución en las organizaciones: El intraemprendedor

Hombre arbolCuando hablamos de emprendimiento normalmente lo asociamos a una persona que crea una emprea o inicia una actividad, pero cada vez más las organizaciones necesitan este espíritu emprendedor capaz de crear nuevas realidades dentro de la propia organización.

El intraemprendedor es la persona que mejora o desarrolla un producto, servicio o proceso en un contexto organizativo, generando un nuevo valor añadido.

¿Sólo algunas personas poseen esta capacidad? Personalmente creo que no. Todos nacemos con un emprendedor dentro. Cuando somos niños tenemos ese espíritu emprendedor: sentimos curiosidad, observamos, aprendemos, experimentamos, intentamos y volvemos a intentar. Aunque después quizá en el sistema educativo, en la sociedad en general y en las organizaciones en particular se dan una serie de circunstancias que inhiben o limitan esta capacidad. Todos tenemos dentro un emprendedor y, por lo tanto, un intraemprendedor.

Ahora que lo tenemos claro, ¿Qué nos caracteriza como intraemprendedores?

  • Somos visionarios: Miramos hacia el futuro, detectamos oportunidades e imaginamos soluciones que creemos que son posibles.
  • Tenemos iniciativa: No esperamos a que nadie nos diga qué tenemos que hacer, actuamos con autonomía y dispuestos a asumir riesgos.
  • Impulsamos cambios: Desafiamos el status quo, pensamos que algo nuevo y diferente es posible generando nuevas alternativas.
  • Resiliencia: Nos reponemos frente a las adversidades. Tenemos constancia y tenacidad para superar obstáculos y aprender de los errores.
  • Innovadores: Conectamos ideas de ámbitos muy diversos; cuestionamos nuestro entorno; observamos, observamos y observamos; generamos redes de contactos; y experimentamos.

En definitiva, como dijo Guilford Pinchot experto en dirección de empresas, los intraemprendedores son los soñadores que hacen.

Pero no basta con disponer de intraemprendedores para que surja el intraemprendimiento, es necesario generar un contexto organizativo adecuado para poder poner en práctica estas competencias y desarrollarlas. Sin embargo, las organizaciones son expertas en apagar espíritus emprendedores. Son muy celosas de lo que son, de lo que tienen y de lo que han conseguido, y no está bien visto que alguien lo cuestione, eso les desestabiliza. El “siempre se ha hecho así porque sí” tiene un gran poder. Cuestionar incomoda y no todas las organizaciones están preparadas para asumir esa incomodidad.

Veamos algunas de las características propias de una cultura intraemprendedora:

Error=Aprendizaje: Fomentar el intraemprendimiento requiere asumir riesgos. Gestionar una idea que no sale bien es igual de importante que celebrar el éxito. Es necesario desarrollar una nueva cultura del error.

Diversidad: No hay nada más enriquecedor para un proyecto que disponer de un equipo diverso, ya sea a nivel cultural, disciplinar o generacional. El mapa no es el territorio pero cuantos más mapas diferentes tenemos, mejor lo conocemos.

Reconocimiento: Poner en valor las ideas. El intraemprendedor actúa por una motivación intrínseca, pero como toda motivación necesita de un refuerzo positivo para mantenerla.

Equipo directivo: Necesitamos un equipo directivo fuerte, comprometido, dispuesto a asumir riesgos y destinar recursos, y que deposite su confianza en las personas como principales agentes de cambio.

Diversión: Es importante divertirnos con nuestro trabajo y el juego es la principal herramienta para la creatividad. Generar espacios para la experimentación y el intercambio de ideas es clave para dar rienda suelta al espíritu creativo de las personas.

Estructura: De la jerarquía a la organización en red.  Las estructuras horizontales y flexibles son las que más fomentan el intraemprendimiento puesto que facilitan la relación interdepartamental, el fluir de la información y la generación de conocimiento.

Aprendizaje organizacional: El principal valor de una organización es su capacidad de aprendizaje. Esta capacidad debe ser igual o superior a los cambios que se suceden en el entorno, es decir, si el entorno cambia más rápido de lo que la organización aprende, tenemos un problema.

Escucha activa: Establecer canales de escucha ágiles y accesibles para captar todas las iniciativas que surjan. La burocracia es uno de los principales enemigos del intraemprendimiento.

Flexibilidad: Implementar modelos de organización flexible del trabajo. Es necesario pasar de modelos basados en la presencia física de las personas en su puesto de trabajo, a modelos basados en la autonomía y la eficiencia.

Empowerment: Empoderar a las personas extendiendo la capacidad de liderazgo a toda la organización. No se trata de una competencia exclusiva de personas que gestionan áreas o departamentos, es necesario desarrollar el liderazgo distribuido.

El intraemprendimiento es una revolución y una necesaria evolución de las organizaciones. El intraemprendedor es la semilla, pero es necesario abonar el terreno para obtener su fruto.

 

Allí donde hay una empresa de éxito, alguien tomó una decisión valiente. P.Drucker.

 

Fuente fotografía: “Hombre sobre un árbol torcido”, National Geographic.


25 comentarios

  • Suscribo encantadísima todos esos principios que nombras, Montse. Y si tuviéramos que resumirlos, yo los condensaría en la palabra COMPROMISO, que engloba los conceptos de respeto, reconocimiento y referencia (C = 3R)

    • Montse

      Muchas gracias por tu comentario, Edita. Muy interesante tu fórmula del Compromiso! Solicito un post ampliándola 😉

  • Igualmente suscribo todo lo escrito. Actualmente, las organizaciones que tienen la capacidad y la flexibilidad de dar alas a sus intraemprededores/as crecen, se adaptan y generan valor. El dinamismo y el COMPROMISO como dice Edita, se respiran! Felicidades por el post!

    • Montse

      Muchas gracias por tu comentario, Mar! Ojalá las organizaciones lo vieran igual de claro, ¿verdad? 😉 Un fuerte abrazo!

  • Qué interesante artículo. Muy. De cabo a rabo. De hecho, me ha encantado, y lo voy a compartir con unos cuantos amigos, con los que estoy desarrollando una conversación respecto a las fórmulas y las condiciones para que la innovación prospere en una organización, para desarrollar organizaciones innovadoras. Para apoyar el desarrollo de organizaciones con una innovación sustentable, y sustentada, con el apoyo de una metodología, si soy más explícito.

    El problema, si hay alguno, desde mi punto de vista, está en la resistencia de la estructura, en forma de individuos, que ven cómo pierden poder en su organización, de diversas formas. Por procesos que les detraen trabajadores (tiempo de mi personal), control (relaciones que desarrollan mis subordinados fuera del marco departamental), capacidad de influencia (estos se divierten trabajando y rompiendo las reglas, sistemas, procesos, jerarquías y rangos de la organización, y encima les pagamos por hacerlo), y esquemas de relación (ayer estábamos jugando al meter miedo y hoy nos ponemos a trabajar de igual a igual).

    Conozco alguna organización potente (una especie de Ferrari en su ámbito o sector) que quieren fomentar la innovación y la figura del intraemprendedor, esa figura que lucha contra el statu-quo, pero ha fichado y promociona MBAs.

    Creo que la evolución que vemos delante de nuestros ojos va a ser lenta. Y algo tenemos que cambiar en estilos de liderazgo, de organización, y de relación.

    Para quien quiera saber más de todo eso, yo recomendaría un vídeo de Edita Olaizola, que veo con gusto que ha llegado a los comentarios de este magnífico post antes que yo.

    Un abrazo con todo el cariño, Mikel

    • Montse

      Hola Mikel!
      Muchísimas gracias por tus palabras, que entusiasmo leerte! 😉
      Por supuesto, comparte el artículo con quien consideres.
      Estoy de acuerdo contigo, son muchos los factores que impactan en la generación de este tipo de cultura, yo sólo he nombrado unos cuantos, pero al final la base de todo es la coherencia y la capacidad de generar confianza, actuar de acuerdo a lo que se predica, algo tan sencillo y que cuesta tanto…
      Se deben cambiar muchas cosas… pero en ello estamos!

      De nuevo, muchas gracias por tus comentarios, Mikel.

      Por cierto, me encanta el concepto “Organizaciones con espíritu y corazón” 😉

      Un fuerte abrazo,

      Montse

  • Araceli

    Todos deberíamos ser intraemprendedores, esto haría mucho más competitivas las empresas!

    • Montse

      Estoy de acuerdo contigo, Araceli. Todos tenemos un intraemprendedor dentro, sólo necesitamos tener el entorno adecuado que nos impulse y nos apoye.
      Gracias por tus comentarios! Un abrazo!

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  • Irene Guede

    Felicidades por este interesante post Montse! totalmente de acuerdo con lo que comentas, los intraemprendedores son el motor de crecimiento y evolucion de cualquier organizacion, pero lamentablemente hoy en dia debido a la situacion economica y social que estamos viviendo, no todas las organizaciones estan abiertas a las ideas que pueden proporcionar estas figuras, ya que les cuesta visualizar el valor añadido y el enriquecimiento que pueden aportar internamente ante cualquier inversion economica a realizar. Aunque mantengo la esperanza de que con el tiempo, cada vez se recononozca y se potencie mas esta figura en las organizaciones.

    • Montse

      Muchas gracias por tu comentario, Irene! Estoy de acuerdo contigo. Precisamente, teniendo en cuenta la situación de crisis actual, fomentar el intraemprendimiento se convierte en una medida clave a desarrollar para asegurar la competitividad de la organización.
      Un proyecto intraemprendedor no siempre conlleva la creación de una startup interna, sino también cabe la incorporación de mejoras en procesos, productos o servicios que no requieren de grandes inversiones pero que pueden tener un alto impacto. A veces pequeños cambios pueden generar nuevas oportunidades. Gracias, Irene!

  • Begoña Puente

    me gusta mucho el articulo que has escrito. Y lo suscribo totalmente. Abogo por el espíritu de estar en constante atención a lo que nos rodea y la actitud proactiva para comenzar a hacer. Efectivamente emprender es empezar, y no tiene por que estar relacionado con crear una empresa. Únicamente. Potenciar esta actitud sin duda genera crecimiento y madurez. Y asi avanzamos ….Enhorabuena!

    • Montse

      Muchas gracias por tu comentario, Begoña! Todo camino empieza por un primer paso 😉 Un abrazo!

  • Santiago Puyol

    Hum, no es tan fácil como parece a priori. La cultura del error o del fracaso no es habitualmente aceptada en una empresa (ni en la sociedad). Tiene sentido, un emprendedor se juega sus recursos en su proyecto, una intraemprendedor se juega los de otro, no los suyos. Le daríais vosotros vuestros recursos a alguien cuyo anterior proyecto fue un fracasó?. Le dejaríais abandonar su trabajo actual para dedicarse al proyecto nuevo que ha ideado y dedicaríais recursos y personas sacándolas de sus funciones por las cuales cobran? respecto a liderazgo y equipos directivos, ….supongamos que tenemos un intraemprendedor, de quien le haríais depender? de su jefe inmediato, del funcional?. La respuesta plantea interesantes reflexiones porque conjuntamente con la asignación de recursos temporales (el error o fracaso no es tan problemático, si está en relación con el capital invertido, existen sistemas para poder equipararlo y limitar daños) son los que hacen fracasar la mayoría de los nuevos proyectos bottom up en empresas. Por otro lado cuantas ideas debes probar y destinar recursos, una, dos, mil?. Es realmente más complejo implementar esos sistemas porque requieren cambiar muchas cosas dentro de la empresa, no solo es una cuestión de liderazgo o de cambiar determinados valores.
    Por mi parte, de todos las incubadoras corporativas y áreas de innovación que conozco, solo uno es un ejemplo real de organización que fomenta el intraemprendimiento de verdad, no solo como marketing interno.
    Quizá sería mejor incorporar la innovación continua vinculada al a competitividad y luego a veremos si es el intraemprendedor u otra la figura que la lleva a cabo. Saludos

    • Montse

      Gracias por tus comentarios Santiago!
      Como bien dices, no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. Es una cuestión de cultura, estoy de acuerdo en que la cultura del error no es aceptada en la mayoría de las organizaciones actuales, por esta razón aparece como uno de los principales factores que limitan el desarrollo del intraemprendimiento. Llevar a cabo proyectos de intraemprendimiento comprende la asunción de riesgos y destinar recursos, pero, personalmente considero que a la larga sale más “caro” no hacer nada que intentarlo.
      ¿Le daría un proyecto a alguien que fracasó en el pasado? Sí, se lo daría. El aprendizaje que generó esa persona a raíz de esa situación es “impagable”.
      El intraemprendimiento es una cuestión de estrategia, y configura una nueva organización ya sea en cuanto a estructura, procesos, puestos de trabajo, roles, etc. No existe un único modelo de intraemprendimiento, debe ser adaptado a cada organización.
      Un abrazo!

  • Ana González

    Gracias por el artículo, Montse. Me gusta por aunar el doble enfoque: cada trabajador en la actitud proactiva, y la organización como caldo de cultivo para favorecer que sus empleados se sientan seguros para innovar.

    Coincido, lógicamente, con este último apunte respecto a la importancia de encontrar el modelo de innovación que se ajuste a la cultura y necesidades de cada empresa, pero si no ambicionamos mejorar y crecer, nos condenamos al declive.

    Un saludo a todos.

    • Montse

      Estoy de acuerdo contigo, ana. Es clave mantener una actitud orientada a la mejora continua y al crecimiento.

      Gracias! Un fuerte abrazo!

  • Joan Anton Muñoz

    Supongo que disponer del terreno adecuado también debe ser tarea de otros intraemprendedores… Estoy de acuerdo en que todos podemos serlo en mayor o menor medida o predisposición. Me ha gustado especialmente.

    • Montse

      Muchas gracias por tu comentario, Joan! Me alegro que te haya gustado 😉

  • Xavier Tatay

    Montse, una debate muy interesante. Aquellas compañías que sean capaces de detectar aquellos intreaemprendedores en su organización y sean capaces de facilitar su desarrollo, ese terreno adecuado que comentáis, seguro que mejoraran en la consecución de sus objetivos.

  • Koldo

    Totalmente de acuerdo. Hay que intentar que este modelo se generalice y se asiente en la organización de las empresas.

    • Montse

      Muchas gracias por tu comentario, Koldo. Un abrazo!

  • Teresa

    Ojalá se diera este cambio en todas las organizaciones. Es la mejor salida a la crisis del modelo laboral de nuestro país, que como hemos visto, está agotado… ¡Es el momento de cambiar las cosas!
    Gracias Montse.

    • Montse

      Muchas gracias, Teresa!

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